Skip to content
Productos Plegables

Camas plegables: Las usas sólo cuando las necesitas

Índice de contenidos

¿Merece la pena comprar una cama plegable?

Una cama plegable puede convertirse en una solución estupenda cuando necesitas un lugar adicional para dormir sin dedicar una habitación entera a ese propósito. Yo empecé a valorar este tipo de mobiliario después de una visita familiar en la que, por supuesto, todos aseguraron que “no hacía falta preparar nada” y acabamos haciendo auténtica ingeniería doméstica para encontrar dónde dormiría cada uno. Desde entonces tengo bastante claro que contar con una cama auxiliar puede salvarte de más de un apuro, especialmente cuando tienes invitados que aparecen con la misma discreción que una procesión.

Lo interesante es que hoy existen alternativas mucho más prácticas que las antiguas camas auxiliares que recordábamos de casa de nuestros padres. Algunas ocupan muy poco espacio cuando están cerradas, otras incorporan ruedas y también encuentras modelos que combinan descanso y almacenamiento, consiguiendo un mejor aprovechamiento del espacio.


¿Qué ventajas tiene una cama que puedes guardar?

La principal ventaja aparece cuando el espacio disponible resulta limitado. Una cama que se pliega puede permanecer guardada durante el día y aparecer únicamente cuando hace falta, algo especialmente útil en habitaciones pequeñas, apartamentos, estudios o viviendas donde cada metro cuadrado cuenta.

Personalmente, me parece una de esas soluciones que tienen mucho más sentido cuando la pruebas que cuando simplemente la ves en una fotografía. Una habitación puede cambiar por completo cuando desaparece una cama durante el día, porque recuperas una zona que puedes utilizar para trabajar, practicar ejercicio, recibir visitas o simplemente moverte sin tener que esquivar muebles.


¿Qué tipos de camas plegables existen?

Dentro de esta categoría encontrarás opciones bastante diferentes entre sí, y conocerlas ayuda a evitar una compra que después no encaje con tus necesidades. Una cama abatible puede integrarse dentro de un mueble cama y desaparecer prácticamente de la vista cuando permanece cerrada, mientras que otros modelos funcionan como estructuras independientes que puedes trasladar de una habitación a otra.

También existe el sofá cama, que durante el día funciona como asiento y por la noche se transforma en una superficie para dormir. Algo parecido sucede con los sillones que se hacen cama, aunque estos últimos suelen estar pensados para una sola persona y resultan especialmente interesantes cuando necesitas una solución compacta.


¿Una cama plegable resulta cómoda para dormir?

Aquí conviene separar dos situaciones completamente diferentes: una cosa es utilizarla ocasionalmente y otra convertirla en tu cama principal. Si la utilizarás para invitados durante algunas noches al año, probablemente encontrarás modelos que ofrecen un descanso confortable sin necesidad de invertir en una estructura especialmente sofisticada.

Yo siempre prestaría especial atención al colchón, porque ahí es donde muchas veces se decide si el invitado se levanta diciendo “qué bien he dormido” o aparece en el desayuno con una cara que parece reclamar daños y perjuicios. Una estructura estupenda no sirve de mucho si el colchón resulta incómodo, así que considero que merece la pena dedicar buena parte del presupuesto a esa zona.


Pros y contras de las camas plegables

Pros
  • Ahorran espacio.
  • Son prácticas para invitados.
  • Son fáciles de almacenar.
  • Hay modelos para distintos presupuestos.
  • Se transportan con facilidad.
Contras
  • Puede ofrecer menos comodidad.
  • Determinadas estructuras requieren colchones específicos.
  • El mecanismo puede deteriorarse si el sistema de plegado es de baja calidad.

Diferentes sistemas para ahorrar espacio

Las camas que se doblan utilizan distintos mecanismos para reducir sus dimensiones cuando no están en funcionamiento. Algunas camas de doblar se pliegan por la mitad, mientras que una cama retráctil puede ocultarse dentro de un mueble o desplazarse hacia una posición diferente, dependiendo de su diseño.

Hace tiempo vi una cama de este tipo en una vivienda pequeña y me llamó muchísimo la atención comprobar cuánto espacio aparecía cuando quedaba recogida. Es una de esas cosas que parecen un truco de magia hasta que descubres el mecanismo, aunque reconozco que después empecé a mirar cualquier mueble de la casa preguntándome si también podría esconderse dentro de una pared.


¿Qué diferencia existe entre una cama plegable y una cama abatible?

Cama plegable
Cama abatible

Aunque en ocasiones ambos términos aparecen utilizados como si fueran equivalentes, no siempre describen exactamente el mismo sistema. Una cama plegable suele reducir su tamaño mediante un mecanismo que permite doblar determinadas partes de la estructura, mientras que una cama abatible normalmente gira sobre un sistema de fijación para quedar recogida verticalmente dentro de un mueble.

En mi opinión, la diferencia importa especialmente cuando tienes poco espacio disponible. Si necesitas guardar la cama y trasladarla de vez en cuando, una cama portátil puede resultar más práctica, mientras que una solución integrada en la pared puede ofrecer un aprovechamiento excelente de la habitación.


Una cama portátil puede solucionar más situaciones de las que imaginas

Una cama portátil no tiene por qué estar destinada exclusivamente a las visitas. También puede resultar útil cuando necesitas una superficie adicional para dormir durante una mudanza, cuando estás reorganizando una habitación o cuando quieres disponer de una alternativa que puedas llevar fácilmente a otra vivienda.

Yo la veo especialmente interesante para quienes reciben visitas con cierta frecuencia pero no quieren dedicar una habitación completa a los invitados. Si además puedes desplazarla fácilmente, tienes una solución bastante flexible para adaptarla a diferentes habitaciones según lo que necesites en cada momento.


¿Qué debes revisar antes de comprar una?

Antes de comprar una cama plegable, conviene pensar primero en la frecuencia con la que realmente la utilizarás. Si permanecerá guardada durante meses y solo aparecerá cuando tengas invitados, probablemente necesitarás unas características diferentes de las que buscarías para dormir sobre ella cada noche.

También deberías revisar el tamaño del colchón, la resistencia de la estructura, el sistema de plegado y las dimensiones que ocupa cuando permanece cerrada. Yo añadiría otro detalle que a veces se pasa por alto: comprueba dónde vas a guardarla antes de comprarla, porque descubrir que la cama no cabe en el lugar previsto después de pagarla tiene bastante menos gracia que descubrirlo en la tienda.


¿Una cama plegable barata puede ser una buena compra?

Una cama barata puede cumplir perfectamente su función cuando tienes un presupuesto limitado y sabes exactamente qué uso vas a darle. Si únicamente necesitas una solución para recibir visitas un par de veces al año, no veo necesario gastar una fortuna en una cama que pasará la mayor parte del tiempo cerrada.

Ahora bien, tampoco recomiendo escoger únicamente por el precio. Una opción algo más cara puede proporcionar mayor resistencia, mejor comodidad y más durabilidad, y en mi experiencia estas características terminan notándose muchísimo cuando el producto empieza a utilizarse con frecuencia.


¿Cuándo una oferta merece realmente la pena?

Un descuento enorme no convierte mágicamente una cama mediocre en una buena cama, por mucho que el cartel de la promoción parezca gritarte que estás ante el negocio del siglo.

Yo suelo fijarme primero en el producto y después en el descuento. Cuando encuentras una promoción que combina buena calidad y un precio atractivo, el valor de la compra mejora considerablemente y resulta mucho más fácil sentir que has aprovechado realmente la oportunidad.


¿Sofá plegable, cama o ambas cosas?

El sofá plegable resulta especialmente interesante cuando quieres que una misma pieza cumpla varias funciones. Durante el día puede utilizarse como asiento y, cuando llega la noche, puede transformarse en una superficie para dormir, evitando que tengas que reservar una habitación exclusivamente para los invitados.

A mí me parece una alternativa especialmente práctica para viviendas pequeñas, porque cada mueble que cumple dos funciones libera espacio para otras cosas. Además, un sofá cama bien elegido puede quedar perfectamente integrado en la decoración durante el día, sin que nadie sospeche que por la noche se convierte en dormitorio improvisado.


La mejor cama plegable depende de cómo vivas

No existe un único modelo perfecto para todo el mundo, y esa es probablemente la conclusión más importante. Una familia que recibe invitados constantemente puede necesitar una estructura resistente y cómoda, mientras que alguien que vive en un apartamento pequeño quizá valore mucho más que la cama pueda guardarse rápidamente y ocupar muy poco espacio.

Después de conocer las diferentes alternativas, yo tendría bastante claro qué buscaría: una estructura estable, un colchón cómodo, un mecanismo sencillo y unas dimensiones que encajen realmente con el espacio disponible. Cuando eliges el modelo teniendo en cuenta la frecuencia de uso, la comodidad y el presupuesto, puedes conseguir más funcionalidad sin sacrificar espacio, y eso convierte a este tipo de cama en una de esas compras prácticas que terminan dando bastante más juego del que esperabas.

Configurar